En Sudáfrica 2010, Suiza participará por novena vez en una Copa Mundial de la FIFA y, bajo la tutela del experto técnico alemán Ottmar Hitzfeld, aspira a las alturas.
El otro entrenador del Borussia Dortmund y el Bayern de Múnich se hizo cargo de la selección helvética a raíz de su decepcionante papel en la Eurocopa de la UEFA 2008, y ha sabido clasificarla para el campeonato mundial. Es la segunda vez consecutiva que los suizos lo logran, después de que en Alemania 2006 consiguieran abrirse camino hasta la ronda de octavos, donde sucumbieron en la tanda de penales contra Ucrania.
Sobre todo, la sana mezcla de jóvenes talentos como Eren Derdiyok, Tranquillo Barnetta y el guardameta Diego Benaglio, y curtidos veteranos como los delanteros Alexander Frei y Blaise N’Kufo, está despertando esperanzas de poder retomar los éxitos de los años 1934, 1938 y 1954, fechas en las que llegaron a quedar entre los ocho primeros.







