Alemania 4 - Australia 0, Relatan los sabios y amantes del fútbol que Alemania te hacía un gol al segundo bostezo. Te aburría y, cuando menos te lo esperabas, te daba una bofetada en forma de gol. La nueva Alemania no es así. Te acaba golpeando igual porque el gen ganador nunca se pierde, pero lo hace hipnotizando al enemigo. Todo con el balón de por medio.
Algo ha cambiado en La ‘Mannschaft’, que deslumbró y se aprovechó de una selección australiana que no está para estos trotes. Los ’socceros’ acabaron frustrados ante la exhibición futbolística de los alemanes, que jugaron al fútbol con el violín y asombraron al planeta en una puesta de largo firme y prometedora.






